VÍDEO: Entrevista a Emanuel, un chico de compañía – Entre la cercanía y la confianza: una mirada a la vida de un chico de compañía
«MÁS QUE UNA SIMPLE AVENTURA»: EL CHICO DE COMPAÑÍA EMANUEL NOS DESVELA SU MUNDO
¿QUÉ LLEVA A LAS MUJERES A CONTRATAR A UN CHICO DE COMPAÑÍA? ¿Y QUÉ PASA REALMENTE A PUERTA CERRADA, MÁS ALLÁ DE LOS CLICHÉS Y LOS PREJUICIOS?
¿Cómo empezó todo, Emanuel?
Entrevistador: ¿Hubo algún motivo que te llevara a empezar?
No fue algo que tuviera planeado. Siempre he sido una persona muy sensible. Entonces, un día me llegó una propuesta, y a partir de ahí se fue desarrollando todo.
¿Qué grupo de edad te llama más la atención?
Entrevistador: ¿Hay algún patrón concreto?
La mayoría tiene entre los treinta y pocos y los cincuenta y tantos. Pero hay excepciones en ambos sentidos: depende mucho de cada uno.
¿De qué ámbitos de la vida proceden tus clientas?
Entrevistador: ¿Quién recurre a tus servicios?
El abanico va desde médicas hasta empresarias, pasando por madres solteras. Muchas tienen la vida bien encauzada y van muy bien arregladas.
¿Qué tipo de relaciones tienen estas mujeres?
Entrevistador: ¿Te contratan más los solteros o los que tienen pareja?
Hay de todo: solteros, mujeres en relaciones abiertas o en las que falta cercanía emocional.
¿De qué va realmente una cita?
Entrevistador: ¿Se trata solo de la cercanía física?
Para muchos, lo emocional es lo más importante. Que te vean, que te presten atención… eso suele ser más importante que cualquier otra cosa.
¿Qué es lo que buscan las mujeres en un primer encuentro?
Entrevistador: ¿Qué es lo que más te importa?
Confianza, seguridad y la sensación de poder ser simplemente uno mismo. A muchos les apetece relajarse y que no los juzguen.
¿Se crean también vínculos más profundos?
Entrevistador: ¿A veces hay más de una reunión?
Sí, hay clientas que vienen a verme con regularidad. Así se va ganando confianza… y a veces también cariño.
¿Cómo gestionas la incertidumbre?
Entrevistador: Seguro que muchas mujeres están nerviosas al principio, ¿no?
Sin duda. Me tomo mi tiempo, respondo a todas las preguntas con sinceridad y no presiono para nada. Lo importante es que te sientas a gusto.
¿Cómo te tomas esa tensión inicial?
Entrevistador: ¿Cómo consigues crear un ambiente relajado?
Con calma, comprensión y estando dispuesto a escuchar. A menudo, una charla agradable o una sonrisa ya bastan para lograr mucho.
¿Cómo gestionas el deseo de permanecer en el anonimato?
Entrevistador: ¿Hay mujeres que prefieren pasar desapercibidas?
Eso pasa y no pasa nada. Para mí, la discreción es algo que se da por hecho y un requisito imprescindible.
¿Qué les recomiendas a las mujeres que todavía tienen dudas?
Entrevistador: ¿Qué te ayuda a superar el miedo a hablar?
Una charla sin compromiso suele ser de gran ayuda. Me encantaría que quedáramos para conocernos un poco: sin expectativas, pero dejando espacio para la confianza.
¿Hay contactos que duran meses o años?
Entrevistador: ¿Pueden durar este tipo de relaciones a largo plazo?
Sí. Cuando crece la confianza, surgen relaciones más profundas que dan seguridad a ambas partes.